Martín Cid. Relatos

Narrativa y relatos.

Anecdotas del rey Fernando VII de España

Fernando VII (El Escorial, 1784- Madrid, 1833).

-Fernando VII, El Deseado y más tarde El Felón o Tigrekán, tenía un pene de tales dimensiones que sus médicos le fabricaron una almohadilla circular con un agujero central para que pudiera penetrar a la reina María Cristina sin provocarle daños.

-Próspero de Merimée dijo de su pene que era “fino como una barra de lacre en su base y tan gordo como el puño en su extremidad”.

-Era absolutista y mató a demasiados liberales partidarios de la Constitución de Cádiz de maneras atroces: Mariana Pineda, General Riego…

El escritor Martin Cid y el poeta Eminescu

**Martín Cid es autor de las novelas Ariza (grupo editorial Alcalá), Un Siglo de Cenizas (editorial Akrón), Los 7 Pecados de Eminescu (descarga gratis en http://www.martincid.com ) y del ensayo Propaganda, Mentiras y Montaje de Atracción (editorial Akrón). Director del periódico Las Libertades (http://www.lalibertades.es) y de Yareah Madrid.

diciembre 8, 2010 Posted by | Historia | , , , , , , | 1 comentario

Diario Siglo XXI: sobre la huelga de contoladores, por Martín Cid

http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/63893/mentiras-y-ms-mentiras-sobre-la-huelga-de-controladores-areos

 **Martín Cid (http://www.martincid.com) es autor de las novelas Ariza, Un Siglo de Cenizas, Los 7 Pecados de Eminescu y del ensayo Propaganda, Mentiras y Montaje de Atracción. Dirige el periódico Las Libertades.

diciembre 7, 2010 Posted by | Opinion | , , , | 1 comentario

Pedro de Camprobin, pintor sevillano del siglo XVII

La muerte y el joven galan, de Camprobin

Este pintor de Almagro, pero que desarrolló su carrera artística en la Sevilla del siglo XVII, me ha impresionado bastante. Lástima que en España sea un desconocido, la poca información que he encontrado ha sido en inglés.

diciembre 5, 2010 Posted by | Historia | , , , , , | 1 comentario

El olor del tabaco, por Martín Cid

Colonia con olor a tabaco

Aunque ultimamente escucho a los antitabaquistas repetir que los fumadores olemos mal, todavía recuerdo cuando anunciaban colonias de hombre con “olor a tabaco” porque entonces el tabaco olía bien.

Todo es opinable pero, por lo que veo, aún hay quien cree que es un olor agradable.

En fin…

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diciembre 1, 2010 Posted by | Historia | 1 comentario

Vestir informal II, por Martín Cid

El emperador Leopoldo I de Austria

Si hace unas semanas os dejaba un trajecito de Napoleón, ahora me ha llamado la atención éste de Leopoldo I de Austria, también por su sencillez.

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Martin Cid en Valladolid

noviembre 30, 2010 Posted by | Opinion | , , | 1 comentario

Martín Cid y sus letras escondidas

http://www.martincid.com

Martin Cid, letras escondidas

noviembre 22, 2010 Posted by | Narrativa | , , , , | 1 comentario

Dos copazos al día es adecuado, ¿y un puro?

Sí, señoras y señores, ahora parece que beber no es tan malo (¡con la lata que nos estaban dando para que nos volviéramos abstemios!). En la última reunión de la asociación americana del corazón se ha concluido que beber moderadamente (hablan de dos o tres copazos al día) reduce el riesgo de infartos de corazón y cerebrales. Los abstemios que llevan bypass lo llevan chungo (según ellos).

“El beneficio del consumo ligero de alcohol está documentado en los individuos sanos, pero nuestro estudio muestra el beneficio en los hombres con un bypass coronario”, ha advertido el doctor Umberto Benedetto de la Universidad La Sapienza de Roma.

Dentro de poco dirán que un puro al día está también guay y que las medidas radicales antitabaco que nuestro país y otros quieren imponer son inadecuadas y nos están perjudicando.

Mientras tanto nosotros a cambiar todos los días de costumbres y hábitos como si fuéramos marionetas.

Qué bien.

**Martín Cid es autor de las novelas Ariza (editorial Alcalá), Un Siglo de Cenizas (editorial Akrón), Los 7 Pecados de Eminescu (ebook) y del ensayo Propaganda, Mentiras y Montaje de Atracción (editorial Akrón). http://www.martincid.com

Martín Cid, dos copazos y un puro.

noviembre 16, 2010 Posted by | Opinion | , , , , , | 2 comentarios

Carlos IV, rey de España, no tuvo un hijo decente.

La familia de Carlos IV, de Goya

No es de extrañar la crítica plástica que Goya realiza, con sus pinceles torcidos, en el famoso retrato de la familia de Carlos IV que exhibe el Museo del Prado, porque eran “la familia del Dios te libre”.

Carlos IV y sus hermanos sólo servían para coleccionar relojes y hacer jaulas de grillos. Su esposa, la reina María Luisa, le engañaba con Godoy y al primogénito, Fernando VII, no hay historiador que no le haya descrito como cruel y cretino, convirtiéndose así en uno de los pocos personajes que pone a los intelectuales de acuerdo.

Carlos IV y María Luisa de Borbón y Parma se casaron en 1765. Tuvieron 14 hijos (aunque ella estuvo embarazada 24 veces) y de éstos llegaron a la edad adulta 7: siete “joyitas”.

El más pequeño, Francisco de Paula, al que Galdós retrata con la debida ironía en los Episodios Nacionales, es el padre del “Puntillas”, apelativo que Isabel II daría a su marido Francisco de Asís por sus afeminadas costumbres que a ella (buena catadora de machos ibéricos) enervaban.

Las tres Marías: María Isabel, María Luisa y María Amalia, casaron con tíos o hijos de tíos dentro de su acostumbrada consanguineidad familiar. María Amalia murió pronto y las otras dos anduvieron reinando por pequeños reinos de la península italiana sin entender por qué no las dejaban ser aún más absolutistas de lo que ya habían nacido.

Carlos María Isidro, conde de Molina, es el fundador del partido carlista y responsable por tanto de las guerras civiles que en su nombre y en el de sus sucesores padeció España durante los tres últimos tercios del siglo XIX.

Y la última “joya” de la corona y la más viajera fue la mayor, Carlota Joaquina de Borbón (1775-1830). Con diez años se casó con Juan, hijo de la reina María de Portugal, y con diecisiete se convierte de facto en reina del país vecino, tras morir el primogénito y volverse loca la madre. No tardó en hacerse odiar por la nobleza, el pueblo, y su marido, que mandó encerrarla tras conocer que urdía una revuelta palaciega para hacerse ella con el poder.

Dos años estuvo bajo libertad vigilada en el Palacio de Queluz, hasta que la invasión napoleónica obligó a huir a toda la familia a Brasil. En Río de Janeiro continuaría con sus intrigas y quiso ser nombrada regente de España (ya que Carlos IV y Fernando VII estaban presos en Francia y bajo las garras del Bonaparte), pero se descubrió que lo que en realidad pretendía era independizar parte de las colonias españolas en América del Sur bajo su centro y hacerse nombrar emperatriz del Río de la Plata (Argentina) para, después, invadir las posesiones brasileñas de su marido.

Cuando regresó a Portugal en 1820 su “leal” semilla quedó en Brasil, su hijo Pedro, que se sublevó contra la metrópoli y se proclamó emperador Pedro I de Brasil.

Martín Cid, escritor

**Martín Cid http://www.martincid.com es autor de las novelas Ariza, Un Siglo de Cenizas, Los 7 Pecados de Eminescu y del ensayo Propaganda, Mentiras y Montaje de Atracción (editorial akrón, 2010). Fundador del periódico Las Libertades y de la revista cultural Yareah Madrid.

noviembre 13, 2010 Posted by | Historia | , , , , , , , , | 2 comentarios

“La Pepa”, por Martín Cid

La Pepa de 1812

La constitución de Cádiz de 1812 (“La Pepa”)

Mientras Napoleón invadía España, en Cádiz, ciudad que quedó libre de la conquista francesa, se reunió un grupo de patriotas ilustrados con el objetivo de redactar una constitución liberal que sirviera al país para modernizarse una vez expulsado Napoleón y su hermano José I Bonaparte (“Pepe Botella”).

El auténtico rey de España, Fernando VII, permanecía (como toda la familia real española) preso en Bayona (Francia) y los de Cádiz pensaban que a su vuelta aceptaría la constitución.

No fue así, Fernando VII nunca quiso ser un monarca parlamentario y lo que hizo fue perseguir a estos liberales.

La Constitución sólo estuvo vigente tres años (de 1820 a 1823) gracias a un golpe de estado que dio el general Rafael de Riego y que obligó a Fernando VII (amenazado por los militares) a jurarla.

Las tropas de Riego deberían haber ido a América para sofocar los levantamientos independentistas de las entonces colonias españolas en aquel continente. Nunca fueron y América se independizó.

En 1823, Fernando VII consiguió el apoyo de tropas extranjeras (Los Cien Mil Hijos de San Luis) y restableció su monarquía absoluta (más absoluta que nunca) mandando matar a todo el que había apoyado la Constitución de Cádiz.

Popularmente se llamó “La Pepa” porque se aprobó el día de San José.

Los diputados liberales Agustín Argüelles, Diego Muñoz Torrero y Pérez de Castro son las figuras más destacadas en su elaboración.

Estos son los rasgos principales de la Constitución:

Soberanía nacional. El poder reside en la nación, idea opuesta a la soberanía monárquica.
 División de Poderes.

Poder legislativo: Cortes Unicamerales

Poder judicial: tribunales

Poder ejecutivo: Rey, pero con importantes limitaciones.

Sufragio-universal-masculino.
Igualdad de los ciudadanos ante la ley. Esto supuso el fin de los privilegios estamentales.
Reconocimiento de derechos individuales: a la educación, libertad de imprenta, inviolabilidad del domicilio, a la libertad y a la propiedad.
El catolicismo es la única confesión religiosa permitida. La necesidad de contar con la colaboración del clero en la lucha contra los franceses explica este rasgo intolerante que choca con el espíritu avanzado de la constitución.

Martín Cid

**Martín Cid (http://www.martincid.com )es autor de las novelas Ariza (editorial Alcalá, 2008), Un Siglo de Cenizas (editorial Akrón, 2009), Los 7 Pecados de Eminescu (ebook) y del ensayo Propaganda, Mentiras y Montaje de Atracción (editorial Alcalá, 2010). Dirige el periódico Las Libertades (http://www.laslibertades.es) y el fundador de la revista cultural Yareah Madrid.

noviembre 11, 2010 Posted by | Historia | , , , , | 2 comentarios

El Ultimo descendiente de Napoleón, por Martín Cid

Fusilamiento de Maximiliano I, por Manet

Maximiliano I, emperador de México y último descendiente directo de Napoleón Bonaparte.

(Nació siendo archiduque de Austria y príncipe de Hungría y Bohemia, aunque renunció a sus títulos para convertirse en emperador de México). 

A mediados del siglo XIX, la situación política de México era complicada.

El país, ya independiente de España, se debatía entre el republicanismo y la monarquía, mientras las sucesivas guerras contra Estados Unidos (sobre todo por Texas) y el descontrol propio de un país naciente, le sumían en una gran crisis económica y hambre para gran parte de su población.

España después de la Guerra de la Independencia contra Napoleón estaba devastada y ya no intervenía en América. Sin embargo sí lo hacía Francia (donde reinaba Napoleón III, sobrino del invasor de España), que quería sustituir a la decaída España en el control de los asuntos del que fuera nuestro antiguo imperio colonial.

En medio de golpes de Estado y vacío de poder, un grupo de conservadores mexicanos (a los que apoyaba la iglesia católica y Francia) se dirigieron a Maximiliano, noble austriaco, para que aceptase el poder.

¿Por qué a él? Era hijo de Sofía (hija del emperador de Austria) y “oficialmente” de un archiduque también austriaco. Pero todos sabían que el verdadero padre no era otro que Napoleón II, hijo de Napoleón Bonaparte.

Los amoríos de Sofía y Napoleón II fueron famosos. Ella quedó embarazada pero Napoleón II murió repentinamente de tuberculosis con 21 años. Se aceptó entonces como padre al “otro”,  pero Francia confiaba que los genes “napoleónicos” de Maximiliano hicieran que, si gobernaba México, pusiera el comercio en manos francesas.

La iglesia católica veía con buenos ojos a un hombre educado en la muy católica corte austriaca.

Maximiliano llegó a Veracruz en 1864 y literalmente se enamoró de México y sus habitantes. Comenzó así una política a favor del país que disgustó a Francia, también a las autoridades católicas porque no quiso prohibir otros cultos y, desde luego, a Estados Unidos que tampoco podía manejar la región a su gusto.

Uno de sus primeros actos, como emperador, fue el restringir las horas de trabajo y abolir el trabajo de los menores. Canceló todas las deudas de los campesinos que excedían los 10 pesos, restauró la propiedad común y prohibió todas las formas de castigo corporal. También rompió con el monopolio de las compañías extranjeras. Es además recordando por su ingente trabajo a favor de preservar la cultura indígena de México.

Demasiada política social para aquella época. Abandonado por Francia y la jerarquía católica y enfrentado a Juárez, a quien apoyaba Estados Unidos como futuro Presidente de una república amiga de ellos, fue capturado, juzgado con prisas, y fusilado en el Cerro de las Campanas (Querétaro) el 19 de julio de 1867.

Todas las naciones europeas pidieron a Juárez que perdonara la vida de Maximiliano y le dejara volver a Austria. Desde luego, no lo hizo.

Así acabó la vida del último descendiente directo de Napoleón Bonaparte. Maximiliano no tuvo hijos propios.

**Martín Cid (http://www.martincid.com )es autor de las novelas Ariza, Un Siglo de Cenizas, Los 7 Pecados de Eminescu y del ensayo Propaganda, Mentiras y Montaje de Atracción. Dirige el periódico Las Libertades (http://www.laslibertades.es ) y es fundador de la revista Yareah Madrid (http://www.yareah.com ).

noviembre 9, 2010 Posted by | Historia | , , , , , | 1 comentario